Nota de prensa: AERC y UTECA muestran su malestar y disconformidad con las enmiendas propuestas a  la Ley de Propiedad Intelectual.

AERC y UTECA muestran su malestar y disconformidad con las enmiendas propuestas a  la Ley de Propiedad Intelectual.

Madrid, 21 de septiembre de 2018.- La Asociación Española de Radiodifusión Comercial (AERC), que reúne a la práctica totalidad de las emisoras de radio comercial de nuestro país, entre otras, Onda Cero, COPE, Cadena SER, Radio MARCA o Kiss FM, etc. y la Unión de Televisiones Comerciales en Abierto (UTECA), que agrupa actualmente a Mediaset, Atresmedia, Net TV (Grupo Vocento) Veo TV (Unidad Editorial), Secuoya, TRECE, Real Madrid Televisión y DKISS, manifiestan su inquietud y disconformidad ante las enmiendas propuestas por la las enmiendas tramitadas por la Comisión de Cultura del Congreso en relación con el Proyecto de reforma de la Ley de Propiedad Intelectual. Ambas asociaciones han mostrado su alarma por la inseguridad jurídica y los perjuicios que generan los cambios que se proponen al actual modelo  y en los que se fortalece la posición de dominio de las entidades de gestión frente a los usuarios.

Lo que, en principio, no era más que perfeccionar técnicamente la transposición de una Directiva Europea ya realizada el pasado abril en el Real Decreto-Ley ley 2/2018, se convierte con estas enmiendas en una vuelta a los tiempos de los abusos de posición de dominio y en una nueva extensión a favor de las entidades de gestión (sobre todo para las de repertorio musical multinacional discográfico y editorial); rompe los equilibrios, olvida los precedentes tendentes a la equidad y a la proporcionalidad y provoca una nueva desarmonización legislativa de la legislación española con la UE.

Las enmiendas presentadas alteran los criterios fijados para las tarifas generales que aprueban las entidades de gestión y modifican la actual composición del organismo regulador independiente encargado de fijarlas en caso de conflictos, la Sección Primera de la Comisión de Propiedad Intelectual (SPCPI). De esta forma, esta Comisión pierde su capacidad de garantizar unas tarifas que eviten los abusos cometidos en el pasado por las entidades de gestión, comportamiento  sancionado por las autoridades de competencia y el Tribunal Supremo.

Ambas asociaciones coinciden en que, sin haber dado el mínimo tiempo necesario para que el nuevo sistema se desarrolle y estabilice, en esta tramitación se incorporan cambios muy relevantes que debilitan el modelo y a su organismo regulador y lo que debería limitarse a un perfeccionamiento técnico de un Real Decreto Ley rompe los equilibrios conseguidos y olvida la doctrina y la jurisprudencia de las autoridades de competencia y los tribunales y se convierte en una modificación sustancial del modelo que favorece a las entidades de gestión en contra de todos los usuarios: radio y televisión pública y privada, prensa y demás medios de comunicación, empresas de distribución de contenidos y audiovisual, conciertos y festivales, universidades, hoteles, negocios en internet, restauración y a los productores y emprendedores de la industria cultural y creativa, tecnológica, de las telecomunicaciones, etc.

Nota de prensa: LA COMISIÓN DE PROPIEDAD INTELECTUAL PONE ORDEN EN EL CONFLICTO AGEDI-AICON LAS RADIOS

LA COMISIÓN DE PROPIEDAD INTELECTUAL PONE ORDEN EN EL CONFLICTO AGEDI-AICON LAS RADIOS

“La Comisión de Propiedad Intelectual fija los criterios y establece la tarifa que las casas de discos y AIE pueden cobrar a las radios”

La Sección Primera de la Comisión de Propiedad Intelectual ha fijado las tarifas de AGEDI y AIE, las entidades de gestión de los productores de fonogramas y los artistas musicales, respectivamente.

Esta es la primera resolución que dicta la Comisión a la que la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que tuvo lugar en el año 2014 atribuyó la competencia para decidir el importe de las tarifas en el caso de que las entidades de gestión y las asociaciones de usuarios no lleguen a un acuerdo.

El conflicto de AGEDI y AIE con las emisoras de radio integradas en la AERC arrancó en el año 2010 y giraba en torno al importe que deben pagar las radios por el uso de fonogramas en su programación. En el año 2010 finalizó el contrato que existía entre las partes, momento en el que AGEDI y AIE -que por entonces fijaban el precio a su libre albedrío-, decidieron incrementar la tarifa considerablemente. Ante esa repentina subida de precios las radios optaron por pagar a cuenta la misma cantidad que resultaba del contrato anterior, aunque ese precio no era justo ni equitativo porque conducía al desafuero de que pagaran mucho más las radios que menos música utilizaban.

La resolución de la Comisión de Propiedad Intelectual de 20 de septiembre de 2018 pone fin a ese conflicto decidiendo que la cantidad a pagar consistirá en un tipo o porcentaje que se aplica sobre una base compuesta fundamentalmente por los ingresos de publicidad. Lo decisivo es el dato añadido de que tanto el tipo como la base se modulan en función de la intensidad y la relevancia del uso de fonogramas en las emisoras de radio, con lo cual se elimina el efecto perverso de que pague más el que menos consume.

Esta resolución es novedosa en muchos aspectos. Es la primera vez que el precio por el uso de los derechos de las entidades de gestión lo decide un tercero independiente y no las propias entidades de gestión, rompiendo así una práctica que había llevado a una injustificada inflación de los precios. También es la primera vez en la que se aplican los criterios y la metodología que fueron aprobados en el año 2014 para asegurar la equidad de los precios de las entidades de gestión. Y es la primera vez en la que, al menos en el sector de la radiodifusión, se garantiza el principio de que pague más el que más utilice y más valor extraiga al repertorio de las entidades de gestión, en contra del arbitrario criterio defendido por estas entidades que se desentendían del grado de uso del repertorio para decidir el precio.

La resolución también presenta algunos aspectos discutibles, pero con todo y con eso, la AERC se felicita de la contención y la moderación de precios que introduce en su conjunto, frenando las excesivas pretensiones económicas de AGEDI y AIE.

Es muy probable que AGEDI y AIE recurran esta resolución ante la Audiencia Nacional. Pero hasta que se pronuncien los tribunales, solo cabe desear que las instancias políticas que están estudiando la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual establezcan las medidas necesarias para garantizar y si cabe reforzar la independencia de la Comisión de Propiedad Intelectual, liberando a sus miembros de presiones indeseables. Es de esperar que se conserven los criterios y la metodología que han servido de base para terminar con ocho años de inseguridad jurídica, salvo que se prefiera recuperar sistemas caducos que demostraron su ineficiencia. Y, en fin, es de desear que se adopten medidas prudentes y equilibradas para garantizar la igualdad entre las partes durante el periodo en que duren las diferencias y hasta que la Comisión de Propiedad Intelectual resuelva los nuevos casos que lleguen a su conocimiento.

 

Asociación Española de Radio Comercial.

Madrid, 8 de Octubre de 2018

LAS RADIOS COMERCIALES APUESTAN POR LOS MÚSICOS Y LOS PRODUCTORES ESPAÑOLES

LAS RADIOS COMERCIALES APUESTAN POR LOS MÚSICOS Y LOS PRODUCTORES ESPAÑOLES

 

La Asociación Española de Radiodifusión Comercial (AERC), que reúne a la práctica totalidad de las emisoras de radio comercial de nuestro país, entre otras, Onda Cero, COPE, Cadena SER, Kiss FM o Radio Marca, han propuesto a la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados que, en el proceso de reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, se respete el principio de igualdad.

¿Cuál es la lógica por la que la radio española paga a músicos y productores de países cuyas radios y televisiones no pagan a ningún músico ni productor: ni a los españoles ni a los europeos ni a los de su misma nacionalidad? ¿Por qué la ley española tendría que ser más beneficiosa para esos músicos y productores extranjeros que la legislación de sus propios países? ¿Qué razón justifica esa extraña fraternidad de geometría variable que solo favorece al que no la practica con sus propios nacionales?

Ninguna de estas preguntas ha sido suficientemente valorada por los grupos parlamentarios españoles. Quien sí tiene respuestas es la industria discográfica, pero es la misma respuesta que lleva a los congresistas de otros Estados de gran potencial económico y cultural a rechazar la imposición de esa carga a las radios y las televisiones de su país.

AERC apuesta por la defensa de los derechos de los músicos y los productores españoles y europeos como lo demuestran los elevados pagos que desde hace décadas vienen realizando a AGEDI y AIE. Pero con la misma convicción combaten la injusticia que representan los incrementos sistemáticos injustificados y el reconocimiento de los mismos derechos a nacionales de Estados que tienen una posición internacional clara, firme y reiterada contraria al reconocimiento de esos derechos a sus propios nacionales. No es de recibo que la ley española proteja a músicos y productores de terceros estados no comunitarios por encima de la protección que les dispensan sus propios legisladores.

Las radios también se resisten al enésimo incremento de precios pretendido por AGEDI y AIE. Por eso han recibido con satisfacción la Resolución de la Sección Primera de la Comisión de Propiedad Intelectual de 20 de septiembre de 2018, que ya ha sido notificada a todas las partes afectadas y que en breve deberá publicarse en el B.O.E.

Las radios comerciales de mayor audiencia de este país pagaron el año pasado a las entidades de gestión una cantidad elevadísima si la comparamos con los beneficios netos que entre todas obtuvieron.

Y recuerdan que, según las declaraciones públicas del dimitido Presidente de la Sección, las únicas presiones que sufrió vinieron de la mano de las entidades de gestión, poco acostumbradas a que, siendo monopolios, el precio de su producto sea decidido por un órgano independiente en base a criterios legales consagrados por la jurisprudencia del Tribunal Supremo. Las entidades de gestión comenzaron a quejarse el día en que la Ley se impuso en el reino en el que hasta entonces solo gobernaba su arbitrariedad, de ahí su nueva campaña de presión esta vez ante otras instancias que, antes de dejarse vencer por esas fuerzas, deberían velar para que prevalezcan los principios de igualdad, independencia y respeto a las decisiones del Tribunal Supremo.

 

Madrid, a 16 de  Octubre de 2018.

¿Radio analógica o radio digital? La Radio Híbrida, también

Isaac Moreno. Presidente del Foro de la Radio Híbrida (4 junio 2018)

1995: Comienza la digitalización de la radio

A finales del siglo pasado, una nueva tecnología de radio, digital, nació en Europa con la vocación de sustituir a la (analógica) FM en el concierto de la radio mundial: DAB. En 1995 se inician emisiones DAB en el Reino Unido y en Suecia, y más tarde, en Alemania y en otros países europeos. En España, las emisiones regulares de DAB comenzaron en el año 2000.

Las ventajas de DAB sobre la FM eran significativas y estaban centradas en:

  • mejorar calidad de sonido sobre todo en recepción en movimiento en áreas urbanas densamente pobladas.
  • mayor eficiencia espectral admitiendo planificaciones de coberturas territoriales en frecuencia única.
  • capacidad de canal de transmisión de datos suficiente para albergar datos independientes del programa lo que habría la posibilidad de ofrecer servicios adicionales al programa de radio transmitido, relacionados o no con el programa de radio.

Esta nueva radio digital DAB constituía una soberbia y prometedora plataforma para la radio del futuro, aunque la necesidad de nuevos receptores y su precio auguraban una etapa  nada desdeñable de convivencia con la FM.

La planificación europea del naciente servicio DAB se llevó a cabo en 1995 en una Conferencia de la CEPT, celebrada en Wiesbaden, donde se adjudicaron bloques de frecuencias (canales múltiples) a los diferentes países intervinientes, en cantidad suficiente para poner en marcha este nuevo servicio de radiodifusión sonora. Hubo un importante inconveniente: no fue posible ubicar este servicio en una banda única para todos los países europeos. Algunos optaron por la banda de 1,5 GHz. Otros países en cambio, entre los que se encontraba España, optaron por utilizar parte de la banda de VHF, que la televisión analógica tenía previsto abandonar. El tiempo dio la razón a estos últimos países y hoy día prácticamente nadie se plantea la introducción de DAB en otra banda que no sea la de VHF.

La norma IBOC acabó con las expectativas de DAB como norma mundial

La norma DAB Nació con vocación de constituirse en una norma de carácter mundial: ya en la década de los 90 del pasado siglo fue introducida en Canadá, siendo también propuesta como estándar en USA, donde compitió con una norma denominada IBOC, desarrollada por un consorcio formado por los mayores radiodifusores del país y la industria. Los evaluadores concluyeron en su informe final que el sistema IBOC FM tenía dos importantes deficiencias (Mala calidad de audio e incompatibilidad con el servicio analógico FM). Aunque el DAB demostró unas características buenas, los radiodifusores continuaron manteniendo su apoyo al enfoque IBOC, a condición de subsanar las deficiencias encontradas. Después de unos años de esfuerzos en el desarrollo, el sistema fue presentado de nuevo a evaluación. Finalmente, la resolución de los problemas que inicialmente presentaba IBOC FM, la presión de los radiodifusores por una norma respetuosa con el escenario de la radiodifusión sonora en el país y la dificultad para la búsqueda de una banda de frecuencias libre, propiciaron una resolución favorable para el sistema IBOC, aprobándose en 2002 para introducirlo tanto en AM como en FM.

De esta forma se acabaron las posibilidades del estándar DAB para constituir una norma mundial para la radio digital, pues IBOC fue ganando adeptos en países americanos y en áreas de Asia.

DAB comienza su andadura prometedora

Con los primeros años del siglo XXI la radio digital DAB conoció un desarrollo apreciable. Muchos países en Europa arrancaron servicios DAB y el resto estaba proyectando introducirlos. En otros países de Asia y Oceanía también se estaba preparando la introducción de servicios de radiodifusión sonora digital basados en la tecnología DAB. Los modelos para su introducción eran variados, como variado era y es el modelo de radio que rige en diferentes países.

En unos países, como el Reino Unido, se optó por la fórmula de otorgar la gestión del canal múltiple a una empresa que lo gestionaba albergando canales con programación variada y capacidad ajustada a las características del programa. Estas ofertas de nueva y variada programación, unidas a un impulso para la fabricación y venta de receptores consiguió ir formando un mercado de receptores DAB que animaba el desarrollo de la radio digital. En otros países como Noruega, Suecia, Dinamarca, etc., con una radio predominantemente pública, lanzaron servicios DAB para sus propios programas analógicos, convencidos de que el público acabaría aceptando esta nueva tecnología en pocos años debido a su superioridad frente a la FM. Otros países como España introdujeron DAB como una nueva modalidad de radio y se otorgaron frecuencias en un concurso público al que se presentaron y obtuvieron frecuencia empresas radiodifusoras analógicas y otras empresas nuevas en el sector de la radiodifusión sonora, si bien estas eran también medios de comunicación. Sobre el papel, la fórmula aseguraba una competencia en la apertura y desarrollo de los nuevos servicios entre las emisoras analógicas existentes y las nuevas emisoras entrantes.

2007: de la reinvención de DAB (DAB+) al “apagón analógico”

Con el paso de los años las euforias iniciales languidecen, los recursos necesarios escasean, los receptores no llegan o siguen siendo caros y las audiencias, en consecuencia, no despegan en esta tecnología.

Desde hace 10 años, con más de una década de andadura de DAB, una nueva versión (DAB+) aparece en escena: mejora la eficiencia espectral respecto a su predecesora DAB, multiplicando por 4 ó más la capacidad del canal múltiple, pero con un serio inconveniente: los receptores DAB no sirven para las emisiones DAB+, serio problema para el escalado tecnológico en países como el Reino Unido con un parque a la sazón ya considerable de receptores DAB.

En cualquier caso, parece que con DAB+ reverdece de nuevo la radio digital. Puede decirse que con ella, la infraestructura de difusión es más barata que la de FM (al menos en  áreas de fuerte densidad de emisoras de radio), se empieza a hablar de tecnología más amigable con el medio ambiente y algunos países, apoyados por las prometedoras cifras de escucha a través de Internet, que ya han comenzado a hacerse significativas, comienzan a echar cuentas y a hablar del apagón para la radio analógica. En realidad, el apagón de la radio analógica es una mera extensión del concepto del apagón para la televisión analógica, pero sin argumentos sólidos que lo justifiquen. En efecto, mientras que en televisión la digitalización ha propiciado la liberación de una banda para ser ocupada por otro servicio con un interés social importante y una actividad económica nada desdeñable, que  en su conjunto hace interesante la operación, no ocurre lo mismo con la radio: DAB entra a ocupar una banda que se abandona (como la banda de VHF) y ningún otro servicio está esperando que se apague la FM para ocupar sus frecuencias.

A pesar de la reinvención, la introducción de DAB+ sigue siendo lenta

Siendo esto así, ¿cómo se formula la ecuación del apagón analógico de la radio?

  • Hay una radio analógica que mantiene una importante audiencia con sus productos tradicionales y nuevas fórmulas.
  • Aparecen nuevas plataformas para distribución de audio, como TDT, satélite y, sobre todo, Internet. La radio las utiliza.
  • Aparece el fenómeno de escucha de la radio por Internet móvil. La radio desarrolla sus propias apps y distribuye así sus productos al gusto de los oyentes.
  • La radio digital DAB, entre tanto, necesita establecer y mantener una red de difusión nueva, implementada específicamente para este servicio, y en la que hay que invertir.
  • La radio digital DAB+ necesita nuevos receptores para ser recibida (no valen los de DAB)
  • Al contrario que DAB, Internet, TDT, satélite son plataformas para otros servicios que sirven para recibir la radio. No hay inversión, solo coste de utilización.
  • El público no siente necesidad de comprarse un receptor DAB. Dispone de varias plataformas para escuchar los diferentes formatos que le gustan.
  • No hay interés ni objetivos sociales económicos o políticos para justificar políticas europeas de apoyo a la introducción de la radio digital y de hecho no se han producido.

De esta forma, lo que cabe esperar, como así está sucediendo, es un lento reemplazo de tecnologías. La FM pervivirá bastantes años, y DAB se irá introduciendo paulatinamente. Un ejemplo paradigmático de esta situación lo constituye el Reino Unido, locomotora y ejemplo para la implantación de la radio digital: En el período 2010 a 2017, se vendieron en el Reino Unido un total de 14 millones de receptores digitales… pero en ese mismo período y en el mismo mercado se vendieron también 30 millones de receptores analógicos (fuente: OFCOM), lo que no es signo, precisamente, de debilidad de la FM.

¿Radio por Internet?

La distribución de los contenidos de radio por Internet ha surgido con fuerza en los últimos años, sobre todo tras el tremendo desarrollo del mercado de los dispositivos móviles de banda ancha. Los radiodifusores, conscientes de la importancia de esta nueva plataforma, han desarrollado aplicaciones que satisfacen las exigencias de los oyentes, incluidos los más jóvenes y dinámicos.

Entonces, ¿Puede considerarse Internet candidata a la sustitución de las actuales tecnologías de radio, FM o DAB/DAB+?. Ciertamente, no, al menos a corto y medio plazo. Y esto es así por:

  • La incapacidad de la Red para la distribución de los actuales productos de radio con sus audiencias y en sus zonas de cobertura.
  • La debilidad de la Red en comparación a la radio, sobre todo en situaciones extraordinarias y críticas, cuando se hace más necesaria.
  • La falta de responsables claros a lo largo del trayecto o trayectos de distribución: La radio tiene un claro responsable, el radiodifusor, dentro de su zona de servicio. ¿Lo hay en Internet?
  • La gratuidad de la radio. Para escucharla a través de Internet, debe de mediar un contrato con un operador de servicios de telecomunicaciones.
  • La privacidad de la escucha de la radio no está garantizada en Internet.

A pesar de ello, Internet es una poderosa herramienta a la que la radio no puede renunciar. Se perfila, pues, Internet como un extraordinario complemento para la radio. Radio e Internet se combinan para dar nuevos servicios a los que es receptiva una parte de La audiencia.

La Radio Híbrida, una solución para la radio

Pero con la disrupción tecnológica, que ha desembocado en el concepto de transformación digital, está comenzando a calar la idea de la digitalización. Nadie duda que el futuro no puede ser de otra manera que digital y que por tanto la radio también lo acabará siendo en su momento.

Pero la radio puede empezar a ser digital sin dejar de ser lo que es ahora mismo. El concepto de Radio Híbrida lo permite, porque la Radio Híbrida no es una nueva tecnología ni una nueva plataforma de distribución, sino una forma de combinar en el dispositivo del oyente contenidos distribuidos por un mismo radiodifusor en dos plataformas, FM e Internet (o DAB/DAB+ e Internet)).

Disfrutemos pues, de una nueva manera de escuchar la radio mediante las ventajas y posibilidades que ofrece la Radio Híbrida, aprovechando eficazmente las tecnologías analógicas existentes y reemplazándolas en su momento  por las tecnologías digitales emergentes. Las tecnologías no se acaban implantando únicamente por su modernidad y las posibilidades técnicas que ofrecen: precisan de la aceptación por el público y por los agentes que tienen que aplicarlas, de acuerdo con los principios de eficiencia y oportunidad, y eso solo se logra cuando su aplicación representa de alguna forma un beneficio perceptible para todos ellos.

Los radiodifusores están abocados a un escenario multiplataforma para la distribución de sus contenidos. Su gran reto es preparar unos contenidos que sepan sacar el mayor provecho de las nuevas posibilidades que las distintas tecnologías y plataformas de distribución o combinación de ellas, permiten. Y esto lo pueden hacer, desde ahora, con la Radio Híbrida.

RADIO HÍBRIDA ¿EL HUEVO DE COLÓN?

Isaac Moreno Peral (10/04/2015)

En un mundo cada vez más digitalizado, la radio sigue siendo escuchada mayoritariamente a través de medios analógicos (onda media y frecuencia modulada). Y esto, a mi juicio, fundamentalmente por dos razones:

–          La excelente calidad de recepción de la FM, en lo que se refiere a rendimiento en cobertura, calidad de sonido, buen rendimiento energético de los transmisores y precio moderado de aquellos, así como la capacidad de la FM, a través de su canal asociado, RDS, de proporcionar ciertos servicios adicionales, como información de la emisora sintonizada, mantenimiento de la recepción en movilidad de un programa de una cadena, información sobre tráfico en carretera, etc., elementos de gran interés para el radiodifusor, pues mejoran en su conjunto la percepción de la radio por el oyente como un medio útil y de gran interés, además de una gran calidad del sonido.

–          La falta de interés de la actual banda de FM para la provisión de otros servicios, lo que deja al servicio de radiodifusión como único ocupante de esta banda, sin la presión de otros servicios de radiocomunicaciones.

Y no es que, por otra parte, no se hayan hecho ni se sigan haciendo, esfuerzos por buscar alternativas digitales: a finales del pasado siglo se iniciaron sendos procesos de búsqueda de una alternativa digital a la radio analógica desde ambos lados del Océano Atlántico. Ambos procesos eran acometidos desde enfoques muy diferentes: el americano, buscando el mínimo cambio en el lado del radiodifusor, con un sistema que posibilitaba el cambio de analógico a digital manteniendo la banda de frecuencia y hasta la infraestructura del centro emisor. El segundo, el europeo, buscando una banda de frecuencias específica y diferente de la FM (congestionada con los sistemas analógicos) y buscando la eficiencia espectral a través de portadoras con capacidad para soportar modulación multicanal.

Tanto uno como otro enfoques, tan diferentes entre sí, insertos en modelos de radio igualmente muy diferentes, puede decirse que han tenido y tienen después de casi dos décadas de perspectiva, resultados que descorazonan por la extraordinaria lentitud del progreso de su adopción (no debería extrañar, sin embargo, si se compara con el lento desplazamiento de la OM por la FM). A día de hoy, puede decirse que ambos sistemas tienen una implantación minoritaria en los EEUU y muy minoritaria en Europa (con la excepción de algún país como el Reino Unido, donde la penetración de la radio digital puede compararse a la de los EEUU). Esto significa que nos quedarían muchos años por delante para poder ver implantada completamente la radiodifusión digital, años durante los cuales los radiodifusores deberían arrostrar la carga económica que supone mantener dos redes de distribución de radio: la analógica y la digital.

El modelo de radio online y otros consumos de audio a través de Internet está irrumpiendo con fuerza en los últimos años, representando ya una parte no despreciable del total de oyentes, augurándole un rápido progreso en la escala de la audiencia de la radio.

Pero el modelo de radio por Internet es un modelo diametralmente diferente del modelo de escucha tradicional de la radio: es un modelo de pago; el oyente debe de emplear su sistema de recepción de telecomunicaciones (ADSL, 3G o 4G)para escuchar la radio, y, si bien los modelos de pago de ADSL en España actualmente son, mayoritariamente, de descargas ilimitadas de datos, no hay razones para pensar que vaya a continuar siendo así en el futuro. En cuanto al 3G o 4G las tarifas planas de datos suelen tener un límite de descargas, pasado el cual se hace muy difícil la escucha de streaming de calidad.

Pero ¿sería posible para el oyente un modelo de radio más acorde con los tiempos actuales, suministrado desde las infraestructuras y medios analógicos actualmente usados por los radiodifusores? Rotundamente, sí. A través del concepto de radio híbrida.

La radio híbrida es un sistema que combina la recepción de la radio en FM con la riqueza de datos asociados a esa información de sonido que se viene recibiendo a través de Internet. Todo ello, si el receptor dispone de una conexión Wifi o 3G

En Europa, desde la Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU) se está auspiciando un sistema (Radio DNS), a punto de convertirse en norma por el ETSI. Este sistema ya ha sido adoptado por varios radiodifusores en Europa. En España, la Cadena COPE lo acaba de implantar con carácter experimental en todos sus productos radiofónicos.

Este modelo, por la sencillez de su implantación y por los escasos costes asociados, puede estar llamado a convertirse en un próximo futuro en un baluarte sólido sobre el que pueda seguir apoyándose la radiodifusión para entrar con pleno derecho en el mundo digital sin perder su esencia y cualidades que la han hecho acreedora a través de los años a la más alta valoración por la sociedad.